Rayden: un haz de luz inagotable

Ana Martínez & Miguel Ángel Portilla

20 de abril de 2018 (que no del 90). Rayden llega a Burgos. Todo va con total normalidad, hasta que unos inoportunos apagones en todo el barrio hacen que el concierto termine antes de tiempo. Público y artistas salieron decepcionados por la mala suerte.

Pero todo tiene remedio, y siempre hay una opción de redimirse. Y ese día fue este sábado de carnaval.

En un día de esos soleados, con una temperatura impropia de finales de febrero, con miles de jóvenes burgaleses deseando empezar el puente carnavalero, a las 21h, la Sala Andén 56 abría sus puertas a una de esas noches mágicas. Iban entrando dinosaurios, pelucas de colores y otros muchos disfraces, pero sobre todo, la sala se iba llenando de gente con ganas de ver a David Martínez, con ganas de ver a Rayden.

A las 22h empezó el espectáculo. Un público ruidoso y activo desde el principio se deleitó con los más de 20 temas que Rayden interpretó, muchos de ellos como “Habla bajito”, de su último disco “Sinónimo” (2019), pero también otros muchos de sus trabajos anteriores, como “Meteorito” (de “Antónimo”, en 2017) o “Mentiras” (de “En alma y hueso”, en 2014”).

A medida que iba pasando la noche, los decibelios seguían subiendo, pues aunque Rayden no es uno de esos cantantes que llena estadios con cifras desorbitadas de gente, sí es de los capaces de meterse al público en el bolsillo en apenas unos minutos, con apenas dos frases. Y aunque haya grupos a los que eso les cuesta auténticos esfuerzos, a él no le supone un mayor problema. ¿Por qué? Sencillo. Porque lo da todo en el escenario. Abre su alma y se parte la voz en cada letra, deja gotas de sudor en el suelo y el público responde dejándose las cuerdas vocales en cada canción. Consigue crear la sensación de que lo mínimo que puedes hacer para agradecerle el hacerte vivir una noche increíble, es derrochar toda la energía que tengas en el cuerpo.

Poco a poco se acercaba el final, y la sensación dentro de la Sala Andén 56 era que de allí, nadie se quería marchar, ni artistas ni público. Pero todo tiene un final… Y vaya final.


Una vez más, Rayden no defraudó. Sabiéndose ya triunfadores de la noche de carnaval en Burgos, terminaron con tres canciones que acabaron de poner el broche perfecto a la noche. “Haciéndonos los muertos” (2017), “Matemática de la carne” (2014) y “Lo segundo, el talento” (2019) fueron el colofón final a ese sueño que tantos jóvenes (y no tan jóvenes) vivieron el sábado 22 en la Sala Andén 56.

Por suerte, estamos en carnavales, es sábado, y aunque no puedas ir atrás en el tiempo y repetir mil y una veces el concierto, aquí, la fiesta nunca termina si hay promesa de volvernos a ver una vez más, tal y como dijo Rayden, tal y como todos estamos esperando.

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