Historias con Inicio “C”: Peluquería

Ana Martínez

Nonagésimo noveno día de la cuarentena, hoy es el último día del estado de alarma y además, he ido a la peluquería.

POR FIN.

No sabíais las ganas que tenía de volver a recuperar el color morado en mi pelo.

Llevaba desde agosto sin ir, y volver ha sido una auténtica maravilla. Aunque reconozco que podría haber ido en mejores condiciones.

Os acordáis que ayer os comenté que nos habíamos quemado en la comida de celebración del Parral, ¿no? Pues bueno, yo no es que me haya quemado, es que me he abrasado literalmente la cara y los brazos. Pero hasta unos niveles inimaginables que me han dejado toda la piel hinchada, fiebre y una maravillosa imposibilidad de dormir, porque tengo frío pero no me puedo tapar porque me arde la piel.

Y ahora, por favor, os imagináis lo divertido que ha sido estar en la peluquería durante cinco horas y media, con la mascarilla puesta, sin poder darme crema, con calor del secador, el agua y el chisme ese que te ponen para que el color se quede mejor. De verdad que no os hacéis a la idea de lo que he podido sufrir. Porque claro, además, como os acabo de decir, no he dormido prácticamente nada, así que se me iban cerrando los ojos.

He llegado a casa y me he metido en la cama a dormir una siesta directamente, pero claro. Imposible.

Por suerte, estaba el partido de baloncesto, el del San Pablo Burgos contra el Real Madrid. Mis dos equipos favoritos. Y ha ganado el San Pablo, así que no hay mal que por bien no venga, porque si me hubiese conseguido dormir, no hubiera podido ver semejante lucha.

Así que, tras noventa y nueve días, un estado de alarma eterno, una quemada del 15 y una victoria de nuestro equipo, me voy a dar una ducha fría a ver si consigo que la piel se calme un poco sin estropear el pelo, porque por fin, vuelvo a tener morado, porque por fin, he ido a la peluquería.

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