Historias con Inicio “C”: Nubes

Ana Martínez

Hoy es el decimoctavo día de la cuarentena y en el cielo sólo se ven nubes.

Es curioso cómo influye el tiempo en nuestro día a día, en nuestro estado de ánimo, incluso cuando no podemos siquiera salir a la calle.

Fuera está lloviendo, y eso significa que no puedo desayunar asomada a la ventana, ni quedarme largos ratos mirando cómo se mecen las hojas de los árboles mientras el solito me da en la cara, ni la señora de la residencia de enfrente saldrá a tomar el aire, así que seguiré un día más sin conocer su nombre. Significa que no podré echarme la siesta con la ventana abierta, escuchando a los pájaros cantar.

Pero que llueva y haga frío también significa tener la calefacción puesta, poder arrimarse al radiador con un té calentito mientras escuchas música, una mantita, el sofá y dejar que pasen las horas con un buen maratón de películas, o de series. Que llueva y haga frío significa tener una buena excusa para hacer un chocolate calentito y prepararse unas tortitas, o unos churros. Significa poder acurrucarte a tu padre, a tu madre, a tu hermano o a tu pareja, o si estás solo, a algún peluche o cojín, y simplemente dormirte plácidamente mientras escuchas como la lluvia cae sobre la ventana.

Al final, todo tiene cosas buenas y cosas malas, y aunque me guste el sol, el calor, el estar asomada a la ventana, estas nubes traen una melancolía que se parece mucho a nuestra realidad y que me reconforta un poquito. Al menos, ahora no me apetece tanto salir a la calle a tomar unas bravas y una cerveza en una terraza.

Fuera está lloviendo, y en este decimoctavo día de la cuarentena, por la ventana sólo se ven nubes.

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