Historias con Inicio “C”: Llueve.

Ana Martínez

Hola de nuevo.

Es el tercer día de cuarentena y hoy llueve.

Creo que no es algo inusual, y menos en Burgos un 16 de marzo, pero es lo más interesante que me ha pasado hoy.

No puedo abrir la ventana porque si lo hago, entra el agua y se moja todo, y limpiar es un coñazo, así que simplemente me quedo sentada en la cama mirando a través del cristal recordando lo que era estar en la calle.

Me diréis que soy una exagerada, y lleváis toda la razón del mundo, pero tengo la sensación de que los tiempos entre la realidad y mi cabeza están completamente desequilibrados. Me explico. Fuera está todo tranquilo, los segundos siguen siendo segundos y las horas pasan como horas. Los árboles se mueven con el viento y la luz va disminuyendo a medida que el Sol se esconde. De vez en cuando, las persianas hacen ruido por las ráfagas de aire que las agitan. Y es todo normal, pero en mi cabeza, la vida va a mil por hora. No paro de pensar y de darle vueltas a todo, supongo que será la ansiedad, pero qué más da, ella siempre está a mi lado, haya cuarentena o no.

En otro orden de cosas, Mos sigue a mi lado. La he puesto un platito con agua y azúcar. No sé si le gustará o no, pero al menos, la veo de vez en cuando revoloteando rápidamente cerca de mi, chocando contra el cristal de la ventana, intentando salir. Y por raro y feo que suene, eso me reconforta. Al menos, no soy la única que va a mil por hora y se choca una y otra vez contra un cristal intentando escapar. Supongo que tengo más de mosca que de humano.

Es el tercer día de mi cuarentena, y aunque todo vaya a mil por hora dentro de mi habitación, fuera la cosa va a su ritmo. Y llueve.

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