Historias con Inicio “C”: La Vacuna del Aplauso

Quique Ugarte

Llevo días queriendo escribir esto, pero parece que el aburrimiento, que iba a ser el primero en llegar, de momento no ha aparecido. Y lo veo bien, porque es bueno que no aparezca tan pronto ya que aún queda tiempo de cuarentena. No sabemos hasta cuándo durará. Pero sabemos una cosa, que el tiempo pasa y queda menos, queda menos que cuando has empezado a leer este texto.

A mi el Coronavirus me ha pillado trabajando, siendo el responsable de comunicación del Ayuntamiento de Medina de Pomar. Me pilló hace poco más de una semana en una reunión donde se valoraba la cancelación de las actividades culturales de todo el mes, me pilló haciendo frente informativamente al cierre de todos los centros municipales de Medina, me pilló frente al ordenador esperando la rueda de prensa en la que la Junta de Castilla y León decretaba el cierre de los centros de educación de la Comunidad y me pilló viendo hace justo una semana como se declaraba el Estado de Alarma y todo lo que ello suponía. Nadie lo había vivido, pero tampoco nadie se lo hubiera imaginado. Quien iba a pensar cuando en los desfiles de carnaval salían grupos disfrazados con batas y mascarillas con carteles del Coronavirus, que un mes mas tarde estaríamos encerrados en casa por causa de la rápida expansión de este bicho.

Así que, como imaginarás, yo sigo trabajando. La información es muy necesaria, y más con una situación así en la que los bulos se propagan en las redes sociales a una velocidad que compite con la de la propagación del virus que nos amenaza. Hablando de redes sociales, que bien nos ha venido tenerlas, por cierto. Y todo lo que han hecho posible: los conciertos online, las videollamadas, las iniciativas como la del #AplausoSanitario. Creo que esta vacuna, la vacuna del aplauso, la vacuna del ánimo se quedará como la que precedió a la del coronavirus. Seguro que te ha pasado lo mismo, asomarte a tu ventana en un pueblo o una ciudad en cuyas calles vacías solo se escucha un silencio, que se rompe a las 20:00 de la tarde con aplausos y música que agradece a quienes trabajan día y noche para luchar contra esta crisis. Pelos de punta el primer día. ¡Quien lo diría! El país donde se pone en tela de juicio la propuesta del de enfrente, el país donde se busca como criticar la iniciativa del contrario, ese país, se puso de acuerdo para salir todos los días a aplaudir a los verdaderos héroes nacionales.

Están siendo unos días muy raros, pero aprenderemos mucho. Enfadados e impotentes ante las actitudes de personas irresponsables, aprenderemos de nosotros mismos. El Coronavirus nos ha desnudado y nos ha puesto frente al espejo. Conoceremos nuestros verdaderos límites y qué bonito ¿verdad? El ser humano contra el ser humano. Es cierto que el enemigo es el virus, pero en la solución nos enfrentamos a nosotros mismos y de eso se tiene que aprender mucho de un golpe, lo que no se aprende “a poquitos”. Cuántas veces hemos dicho: “ya se dará un golpe y aprenderá”. Pues si, la sociedad se ha dado un golpe, y aprenderemos. Si no, esto no habrá servido de nada.

Una última cosa, sé que es complicado no enfadarse o decaer en un momento puntual, incluso volver a auto convencernos de que la vida es una mierda y no quiero ser feliz. No estamos acostumbrados, es normal. Pero yo pienso que no podemos pensar en que feliz sería si pudiese salir a la calle. Engañas a tu cerebro, ya sabes que no puedes. Sé feliz con lo que tienes: tu casa, comida todos los días, familia, amigos (aunque en la distancia), etc. Como dice la canción de La Casa Azul: podría ser peor.

Ánimo porque ya queda un día menos para dejar todo esto atrás.

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