Historias con Inicio “C”: Fue

Ana Martínez

Hoy es el cuadragésimo cuarto día de la cuarentena y sí, hoy sí voy a hablar sobre lo que pudo ser y no fue.

Quizá sea que estoy apática, o que casi prefiero no comentar la salida de los niños a la calle y preguntarme si serán esos padres irresponsables los que culpen de las muertes al gobierno luego con las caceroladas, pero con esto de que por la cuarentena estoy hablando con gente que hacía tiempo que no mantenía tanto contacto, me he puesto a pensar qué hubiese sido de mi vida si esas personas siguiesen siendo parte de mi ella.

Quizá yo ahora no estuviese en Burgos. Quizá me hubiese marchado a Madrid a estudiar como siempre quise hacer, porque teniendo en cuenta que tú te marchabas a Salamanca, qué igual da que yo ya no esté en nuestra ciudad.

Si hubieses seguido en mi vida, estoy convencida de que te seguiría lamiendo el culo como siempre hice, aguantando tus dramas y a los acosadores de tus novios, consolando a tu hermana y a tu madre cuando te metías en líos, y mintiendo a mis padres por salvarte el culo.

Si nos viésemos más, no me apostaría nada a que, de vez en cuando, me seguirías poniendo de los nervios, porque a ver, me gusta tener el control de las cosas, pero de vez en cuando necesito que alguien tome decisiones por mi. Si nos siguiésemos viendo, estoy segura de que estaría jugando al rugby pese a mi rodilla, y estoy convencida de que saldría bastante menos.

Si hubieseis seguido hablándome, estoy segura de que me seguiría sintiendo el patito feo. Está claro que a vuestro lado, todo lo poco que yo hacía bien, quedaba eclipsado, porque vosotras lo hacíais mejor, pero al menos, seguiría teniendo vuestras risas, vuestros abrazos, vuestros ánimos y un sitio en Alemania donde ir a refugiarme cuando todo fuese mal.

Si hubieses venido a Burgos cuando te tocaba, no sé qué sería de nosotros. No sé qué sería de nosotros porque que me gustas es un hecho, pero también es un hecho que vives en la otra punta del país y que tu plan de vida no pasa por quedarte cerca de España. Y no sé qué pasará cuando vengas, o cuando vaya yo a visitarte, porque la realidad es que ya vamos tarde, y asumirlo será doloroso.

Podría extenderme hojas y hojas recordando gente que no está en mi vida, pero quiero terminar acordándome de los que sí que se quedaron, o de los que luego volvieron, porque durante esta cuarentena, me he dado cuenta de que soy lo que soy gracias a quienes me acompañan, y de eso, nunca me voy a arrepentir.

En este cuadragésimo cuarto día de la cuarentena, me he dado cuenta de que es por algo que todo lo que pudo ser, no fue.

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