Historias con Inicio “C”: Feliz

Ana Martínez

Hoy es el decimocuarto día de la cuarentena, y hoy es mi cumpleaños feliz.

Si. Me ha tocado. Soy una de esas afortunadas cuyo día de nacimiento ha caído dentro de la cuarentena, y la verdad es que, pese a lo raro de la situación en sí, hoy llevo uno de los mejores días del encierro.

No he parado de llorar. Quizá sea que estoy terriblemente floja emocionalmente hablando. Quizá sea la cantidad de muestras de cariño que estoy recibiendo de gente a la que ojalá pudiese abrazar. No lo sé, pero es ahora cuando me estoy dando cuenta de la cantidad de personas que tengo a mi lado día a día, y cómo agradezco el tenerles.

Está siendo todo tan maravilloso que incluso he tenido regalos. Mis padres me han regalado un libro y mi abuelo me ha escrito una carta. Creo que la mejor carta que me han escrito nunca, así que voy a compartir un cachito con vosotros. Dice así:

“Felicidades Ani.

¿Cómo podemos combatir esta epidemia? Sonriéndole a la vida, así que SONRIAMOS.”

El resto de la carta es una recopilación de chistes. Chistes inventados por mi abuelo. Chistes que ha ido aprendiendo a lo largo de sus 85 años. Chistes que me han hecho llorar y reír al mismo tiempo durante más de una hora, porque con sus faltas de ortografía, sus líneas a lápiz para no torcerse, y su nota final de “Con más ganas te haré más” a modo de despedida, mi abuelo ha conseguido que afronte esta cuarentena y este día tan raro de la mejor forma posible, queriendo y echando de menos a partes iguales a aquellos con los que siempre sonrío.

Otro de los regalos que he tenido, o que más bien, tendré, es que mi hermano me va a dejar cortarle el pelo. Si. No tengo ni pajolera idea de cortar el pelo. ¿Va a ser una carnicería peluquerísticamente hablando? Por supuesto. ¿Puede que sea el momento más divertido de la cuarentena? Seguro. Mañana os contaré qué ha pasado, pero no sé qué prefiero, si que le quede horrible y tener que raparle entero y reírme de él toda la cuarentena, o que le quede perfecto para erguirme como la peluquera oficial de la casa. Es lo que tiene ser la hermana mayor.

En fin. Que me despido ya, con 24 años cumplidos, un montón de ganas de disfrutar y la certeza de que en cuanto salga de aquí, pienso quemar las calles con las personas a las que quiero, porque hoy es mi decimocuarto día de cuarentena, y ha sido mi cumpleaños feliz.

Si estás leyendo esto, ¡Muchas Felicidades, Ana!

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