Historias con Inicio “C”: Cero

Ana Martínez

Estamos en el quincuagésimo cuarto día de la cuarentena y hoy la Junta de Castilla y León ha confirmado que nos quedamos en la fase 0.

¿Os acordáis que ayer me dio un ataque de risa por esto? Pues hoy estoy igual, y además ya es oficial. Y es que me hace un montón de gracia. La risa de la desesperación.

Supongo que era de esperar viendo tanto tonto por la calle que no es capaz de seguir reglas básicas como lo de no juntarse con sus amigos, por ejemplo. Y también es lógico si tenemos en cuenta que la pirámide poblacional de Castilla y León es la que es, y que la Junta va a proteger a los ancianos a toda costa, porque si ellos se mueren, nos quedamos sin pueblos, y si nos quedamos sin pueblos, nos quedamos sin comunidad. Triste, pero cierto.

En fin. El caso es que nos vamos a tener que ir haciendo a la idea de que nos quedan un par de semanas más de fase cero, a no ser que de hoy para mañana cambie completamente el criterio de la Junta.

Esto va a suponer buscar nuevas formas de divertirse, porque yo ya estaba haciendo planes para invadir la terraza de mi novio, en la que 10 personas cabemos perfectamente, para tomar el sol, cuatro patatas fritas y muchas cervezas. Tenía preparados y pensado hasta los protocolos de seguridad entre nosotros para evitar el contagio, pero supongo que tendrán que esperar.

Por poneros al día, últimamente no hago más que espantar moscas que entran en mi habitación y sigo acordándome de Mos, pese a que parece que hace ya una eternidad desde que vino y luego se marchó, acompañándome los primeros días de esto, los más duros, cuando había que acostumbrarse, y nadie se imaginaba que 50 días después seguiríamos prácticamente igual.

Blanca se asoma mucho a la ventana, y ayer la vi dando un paseo por la azotea de la residencia, lo que me alegró mucho. Está claro que está bien y eso me pone contenta a ratos.

Calvi sigue estancada. No avanza pero tampoco parece querer retroceder, por lo que ambas estamos aprendiendo nuevas formas de peinarnos para disimular un poco cuando haya que salir a la calle, el problema es que por mucho que me empeñe, creo que le agobia y termina apareciendo. Supongo que le pasa lo mismo que a mi con lo de hacer deporte con la mascarilla puesta.

Bueno, voy a ir a hacer postres, porque aunque esté a dieta y no lo puedo comer, creo que va a ser mi forma de entretenerme ahora que en este quincuagésimo cuarto día de la cuarentena, ya nos han dicho que nos quedamos un ratito más en la fase 0.

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