Historias con Inicio “C”: Casa

Ana Martínez

Hoy ha sido el octavo día de cuarentena, y se cumple una semana entera desde que no puedo salir de casa.

En realidad si miro hacia atrás, no tengo demasiado claro si parece que hace cuatro años o sólo unos pocos días desde que empezó este encierro, pero si sé que he pasado una de las semanas más emocionalmente complicadas de los últimos años.

En esta semana, me ha dado tiempo a pasar por absolutamente todos los estados de ánimo habidos y por haber: pánico, ansiedad, tristeza, soledad, aburrimiento, hastío, dolor, felicidad, euforia, alegría, cansancio, ilusión, odio, rabia… Me he sentido parte de una comunidad, y al mismo tiempo, he tenido la sensación de que era la única persona en el mundo que se sentía así. Me he hecho amiga de una mosca, a la que he puesto nombre y que me ha acompañado durante estos días. He hecho recetas horribles que no se comería ni Mos intentando que la ausencia de la abuela en casa estos días se notase menos. He usado Skype más que nunca, como todos, supongo, y se me han ocurrido quinientas cosas para hacer y al final solo he hecho cuatro.

No sé cuánto durará esta cuarentena, ni sé si prefiero saberlo o no. Quizá el tener una fecha límite ayude pero… ¿Y si la gente sigue saliendo de casa sin motivo, llega esa fecha y nos tenemos que quedar otra semana más? Al final, un día menos, es un día menos, sean los días que sean los que tengamos que quedarnos viviendo esta reclusión casera.

Yo seguiré con mi rutina. Seguiré mirando por la ventana nostálgica, viendo como Mos vuelve a dar otro pequeño vuelo como ha dado hoy, de nuevo. Haré mis rutinas de ejercicios, destrozaré todas las recetas caseras de mi abuela y seguiré viviendo todas las emociones posibles en una sola semana. Seguiré frustrada por no poder salir a la calle, como esta semana, en la que apenas he pasado 50 minutos fuera de mi casa, y aplaudiendo noche tras noche a todos los que siguen trabajando y sacando esto adelante. Seguiré bailando con mis vecinos después del aplauso, cubata en mano, y seguiré planeando mi primer día de libertad. Porque es alucinante la cantidad de cosas que se pueden hacer en apenas 100 metros cuadrados.

Hoy es el octavo día de cuarentena, y se cumple una semana entera desde que no puedo salir de casa.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.