Hay mucho rock and roll

Ana Martínez & Miguel Ángel Portilla

El gran Fito Cabrales decía en su mítica canción que hay poco rock and roll, pero está claro que eso es porque cuando se puso a componer, no había visto la programación del Andén 56, que tras el concierto conjunto de Obús y Barón Rojo el viernes, trajo el sábado a Los Zigarros.

La noche comenzó pronto, apenas pasadas las 21h, con el grupo burgalés Atrapa tu Pez, que fue el encargado de ir calentando el ambiente.

Con canciones de su nuevo disco Grabado en la piel y pese a ser solo tres encima del escenario (Dani Ibeas a la guitarra y la voz, Dani Santamaría a la batería, y Carlos Tapia al bajo), hicieron saltar a un público que, pese a ser escaso al principio, disfrutó de la novedad con ganas, como quien descubre un grupo con mucho futuro por delante, con un sonido compacto y sólido, y que va a empezar a girar pronto por salas de todo el país, prometiendo dar guerra dentro del panorama nacional.

Así, con la promesa de Atrapa tu Pez de volver pronto a los escenarios habiendo recopilado experiencia en otras salas, aparecieron Los Zigarros, un grupo valenciano dedicado al rock más puro que sacó su primer disco allá por el 2013 de la mano de Carlos Raya, lo que les impulsó a los brazos de un público ansioso de ver nuevas caras.

Durante la hora y media que estuvieron encima del escenario, Los Zigarros repasaron temas de todos sus discos, consiguiendo una gran comunión con el público del Andén 56, que pese a estar solo a la mitad de su aforo, volvió a tener aires de espacio musical más que consolidado en la ciudad, donde la buena música se mezcla con el frío de fuera y el calor de dentro.

Gracias a temas clásicos de su primer disco como “Hablar, hablar, hablar…” o a algunos de su nuevo disco, recién estrenado este 2019, como “Apaga la radio”, que le pone nombre al mismo, la temperatura fue subiendo con un público entregado y pendiente de cada gesto de Ovidi Tormo, su cantante y guitarrista, capaz de subir los decibelios de la sala con una sola palabra.

Por su parte, Álvaro Tormo, guitarrista, se encargó de ponerle la melodía rockera a cada solo de guitarrra, siempre bien acompañado de Adrián Ribes a la batería y de Nacho Tamarit al bajo, con un ritmo potente que sincronizaba las cabezas de los allí presentes.

Así, poco a poco, fue terminando otra noche más de rock y energía en la Sala Andén 56, con la promesa de que habrá muchas más noches como estas, con la certeza de que el rock tiene un grandísimo relevo generacional garantizado gracias a Atrapa tu Pez, y demostrando al mundo entero que en Burgos y en el Andén 56, hay mucho, y muy buen, rock and roll.  

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