Empieza el Ubulive 2020: primera semifinal

Ana Martínez & Miguel Ángel Portilla

Un año más, no podemos faltar a la cita que la Universidad de Burgos, junto con la Fundación Caja de Burgos, organiza gracias a la Sala Andén 56, en la que podemos disfrutar de algunos de los grupos formados por universitarios, que, durante tres días (dos semifinales y una final), compiten por llevarse esos primeros premios que les dan acceso a oportunidades únicas, como tocar en el Sonorama.

A eso de las 21h, hizo su aparición Gods Of Liars, un grupo de rock alternativo formado por Raúl a la batería, Daniel al bajo y Eva a la guitarra y la voz (y la única mujer músico de la noche). 

Pese a ser pocos, consiguieron un sonido compacto que llenó una Sala Anden 56 con poquito público al principio, pero que fue en aumento a lo largo de la noche. 

El segundo grupo encargado de mostrarnos su música fue Stalemate, la banda de metal instrumental que, siendo también 3 sobre el escenario, y con la ausencia de una melodía vocal, que aunque pueda parecer para muchos una desventaja, ellos lo consiguen transformar en un punto a su favor, hicieron que los cuellos de los asistentes comenzase a calentar motores. Pese a contar con un nuevo integrante con respecto a pasadas actuaciones (hay relevo en el bajo), el sonido para nada se ha visto resentido, siendo más Stalemate que nunca. 

En tercer lugar, fue el turno de Lache, un grupo que viene a dar vergüenza ajena, tal y como significa su nombre en caló. Y no sé si dieron vergüenza, pero espectáculo, dieron un rato. Con dos guitarras, bajo, batería y vocalista, utilizaron bien sus minutos de concurso para mostrar al público quienes son. Leche empezó a tocar y componer en septiembre, con el objetivo claro de llegar al Ubulive, y vaya que si lo han conseguido. Con una apuesta arriesgada (striptease incluido), pusieron el contrapunto a un concurso cuya primera semifinal está muy reñida. 

Por último, para finalizar la fase de concurso, Juicio Final, que el sábado compartió escenario con La Regadera en la misma Sala Anden 56, tuvo la opción de terminar de animar al público. 

Siendo, sin ninguna duda, la banda más numerosa (como mínimo, duplicando a los grupos anteriores), demostraron que la calidad que aporta el número, da un plus de intensidad a cada actuación. 

Como grupo invitado, un poco antes de las 00h, apareció La Grima, un grupo formado en 1989, que tras 20 años de parón, vuelven a subirse a los escenarios de su ciudad natal. Con el sonido de siempre, directo, fuerte e inmediato, mezclado con el rock de antaño y el punk agresivo que últimamente echamos todos de menos, y gracias al poder explorar nuevos sonidos, La Grima puso punto y final a la primera noche de un concurso que no falla, y que, ojalá nunca falle, pues da un gran impulso a los grupos jóvenes de esta ciudad. 

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