De Sueño a Pesadilla

Diego García

Salimos de nuestras casas para no volver jamás, o eso es lo que esperamos. No queremos irnos, pero nuestra situación aquí nos obliga a hacerlo. No podemos dormir, nos estamos quedando sin comida, sin agua, no tenemos medicamentos y las enfermedades van en aumento.

Cogemos nuestras cosas y nos vamos. Nos han hablado bien de Europa; ese lugar que vive bien a costa de la pobreza de otros lugares, como nuestro país. Aquí vivimos en continua alerta por los bombardeos, corriendo por las calles de nuestra ciudad de un lugar a otro sin saber si regresaremos con nuestras familias. No existe un lugar seguro en el que refugiarse.

Comienza nuestro camino, salimos corriendo con lo puesto. Los niños van algunos de la mano de sus padres, otros los van cargando sobre sus espaldas. No sabemos qué nos deparará la suerte de aquí en adelante, pero no nos importa, ya no queremos ni podemos volver.

Llevamos varios días caminando. Los niños están ya cansados y desorientados. Nosotros, sus padres, intentamos mantener la calma. Las noches se hacen muy largas pensando qué nos encontraremos al llegar a la frontera con Turquía. No podemos dormir, lo único bueno de todo esto es que por fin podemos ver el cielo estrellado en vez del resplandor de las bombas.

Por fin. Hemos llegado a Turquía. La emoción y los nervios crean una sensación extraña en nuestros cuerpos. Hay varios guardias armados en la frontera y el miedo nos invade. Parece que no actúan… Nos dejan pasar. La emoción inunda nuestras mejillas, pero esto aún no ha acabado.

Nuestro viaje continúa, pero esta vez sin miedo. Estamos ya cansados de tanto caminar. Las piernas nos tiemblan a cada paso, pero no importa; no pararemos hasta sentirnos a salvo.

Estamos acercándonos a Grecia. La emoción vuelve a acompañarnos de nuevo. Nuestro viaje parece estar llegando a su fin. Pero… ¿qué pasa? Algo me ha golpeado. No sé dónde estoy. Llego a ver algo por mi ojo derecho, es mi hijo tumbado sobre un líquido rojo… Es sangre… Pierdo el conocimiento… Nuestro viaje ha acabado… Sólo queríamos vivir y nos han matado.

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