“Burgos sin Bici”

Diego García

Está a punto de aprobarse la nueva Ordenanza de Movilidad para la ciudad de Burgos, la cual, ya tiene sus adeptos y detractores en todos los ambientes, y cuyos efectos ya se empiezan a ver por las calles debido a la campaña de concienciación que ya está llevando a cabo la policía.

La ordenanza propone una sanción económica a los ciclistas que circulen por las vías peatonales en lugar de la calzada, y es esta la medida que más controversia y debate ha traído entre la población.

Personalmente, he decidido trasladar algunos de los puntos más conflictivos en este artículo:

Calzadas, Carriles y Aceras:

El problema de las vías viene de lejos. Algunos se lo achacan a los ciclistas y otros vehículos que ocupan las aceras más transitadas de la ciudad (sobre todo el casco histórico) por el que deambulan personas de avanzada edad.

Otros se lo achacan a los carritos de bebé y sillas de ruedas, que ocupan los carriles bici, obstruyéndolos y motivando así que las bicis circulen por las aceras para poder evitarlos.

Y los últimos (a los que razón no les falta) se lo achacan al ayuntamiento, alegando que existen algunas zonas con estos carriles bici, pero que no están conectados entre sí, siendo un claro ejemplo el pequeño trozo que se sitúa en la zona cercana al río junto al Paseo Marceliano Santa María, que empieza en el Teatro Principal y finaliza en el Arco de Santa María sin darle continuidad por ninguno de los extremos.

Es en este tramo, donde se producen la mayoría de estos problemas ya que, al ser una zona de paseo muy estrecha, tanto viandantes como turistas se encuentran, y no está del todo clara la preferencia de unos u otros.

La Calzada y su Peligros

Burgos no es conocida precisamente por ser la ciudad con los mejores conductores del mundo. De hecho, si nos fijamos un día cualquiera en cualquier carretera, observaremos que la conducción es más bien enrabietada y poco formal.

Si a las carreteras le sumáramos la presencia de ciclistas y patinetes eléctricos, esto se puede llegar a convertir en un auténtico caos lleno de accidentes, insultos, pequeños golpes y otros eventos más propios de un mundo sin orden.

Además, otra preocupación es la de qué hacer con los menores en bicicleta, ya que es muy peligroso ponerlos a circular por la calzada con el uso único y exclusivo de un casco y un chaleco reflectante.

Motivación de esta Medida

Esta medida viene motivada por las quejas de los ciudadanos contra algunos ciclistas que no saben comportarse en las zonas peatonales. Éstos, van haciendo caballitos y otras piruetas por zonas repletas de gente, poniendo en riesgo la seguridad de los que les rodean.

Es por ello que, el Ayuntamiento, ha decidido llevar a cabo esta medida (a mi parecer) sin la consulta y el estudio previo de lo que la motivó.

Conclusión

En definitiva, nos encontramos ante otra medida contraproducente del consistorio de la ciudad, ya que, pretendiendo motivar el uso de los vehículos de bajo consumo, deja así una medida que motivará absolutamente todo lo contrario.

Parece más bien que lo que desea es motivar el uso del transporte público, ahora que pretenden aprobar la gratuidad de este servio para los mayores de 65 años, lo que conllevará (seguramente) una resubida del precio del billete para el resto. Por ahora debemos esperar a ver lo que nos depara el futuro.

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