¡Ten cuidado con los topos!

¿[dropcap]T[/dropcap]e has dado cuenta? el mundo está lleno de ciegos, recorrí oriente y occidente, atravesé ríos y lagos, montañas y valles, desiertos y estepas, y allá donde fui encontré hombres encontré vicios, y de entre estos uno muy especial, la arbitrariedad, el abuso de poder.

En particular recuerdo una ciudad llamada el Burgo de las dos caras.

Los hombres que allí practicaban la arbitrariedad escondían bajo su apariencia humana un enorme topo de raza ciegoarbitral, y dentro de esta había dos sexos, el de los O que creían que el hombre era bueno por naturaleza (porque no se conocían a si mismos) y el de los Y que en su ceguera moral gustaban de ejercer el abuso de poder sobre el prójimo.

Aquellos topos ejercían sus abusos sobre los camellos que poblaban aquella ciudad, los  topos del O no ponían medios para que los topos Y del segundo sexo frenaran sus abusos, hasta que ocurrió algo…

Repentinamente un cálido día gélido los dóciles pero hartos camellos empezaron a tomar consciencia de su situación y a transformarse en… ¡leones! y surgieron dos líderes. Alberto Rio y Paulo Monasterios que pretendían acabar con el yugo de una arbitrariedad que había convertido la sociedad en una perdigonada de microdictaduras individuales que maltrataban a los camellos.

Pero antes de transformar a la sociedad en león aquellos dos líderes se convirtieron en topos del primer sexo al no darse cuenta de su propia naturaleza, y de esta forma la sociedad jamás se convirtió en león, y el cambio jamás culminó.

Os preguntaréis ¿en que debieron haberse convertido Alberto Río y Paolo Monasterios?

Y  Zaratustro contestó, en niños porque ellos son los únicos seres con juicio y sin prejuicio capaces de guiarnos a la senda de los verdaderos valores.

Así habló Zaratustro.

Demos un hachazo y volvamos a la realidad, ¿queremos enfrentarnos a la arbitrariedad? pues no dejemos desprovistos de defensas a los ciudadanos.

En particular, me refiero a la Liga de Debate Regional de Castilla y León, aun que por lo aquí ocurrido sería más bien la liga de la infamia. Participaron tres universidades, ¿Cómo evitar la arbitrariedad?

Primero permitir recurrir una decisión, pero claro, para ello requieres de un acta de la resolución del jurado que no te han entregado. Después estaría bien grabar los debates por si se plantean dudas acerca de la objetividad del jurado pero obviamente esto tiene múltiples desventajas como… en realidad son tantísísimas que resultaría injusto mencionar una en particular.

También pensemos que si hay un jurado de tres jueces, uno de cada universidad esto no garantiza objetividad, sino la tripartición de la subjetividad ¿es eso equivalente a la objetividad? rotundamente no. Además uno de los jueces resultó ser entrenador en la sombra de uno de los equipos participantes.

En representación de mi equipo puedo decir sin miedo a equivocarme que no existe protección contra la arbitrariedad en la Liga de Debate regional de Castilla y León y parece que esto ha supuesto un acicate para más de un juez topo.

Atentamente, Yago Rodríguez

“Todo hombre tiene no el derecho, si no el deber inexcusable de aplastar la cabeza de la víbora que es la arbitrariedad “(Ihering)

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