Tangentópolis… ¿En España?

 

A raíz de las diversas situaciones de corrupción que azotan a  nuestro país,  resulta interesante plantearse una reflexión acerca de hasta donde podrá llegar este afán ilícito y si en la línea temporal llamada “Historia” existían situaciones preexistentes de estrecha similitud. Y sí, las hubo. Concretamente hemos de remontarnos a la Italia de los años noventa y quizás podamos llegar a algunas conclusiones que tienen más que semejanza con las que actualmente tenemos en nuestro panorama nacional.CORRUPCIÓN

El término tangentópolis, que viene explícitamente de tangente, hace referencia a la comisión que se paga a los políticos a cambio de favores o a corruptelas de cualquier índole. Algo que era muy común en la Italia de aquellos años, y que estaba tan ampliamente regulado que pasaba a ser como algo cotidiano, llegando a haber tanta corrupción que se perdía la esperanza de que los políticos italianos de los principales partidos (democristianos y socialistas) estuviesen limpios o que fuesen honrados. Algo muy similar a lo que tenemos en nuestro actual panorama nacional con los casos Bárcenas, Tarjetas Opacas de Caja Madrid, Caso Nóos , Caso de los EREs falsos… entre muchos casos de corrupción más, ligados en su inmensa mayoría a partidos políticos y al bipartidismo (PP, PSOE).

Pero en Italia, y en representación de la independencia del poder judicial y con afán de esclarecer este tema que tenía gran trascendencia social, llega un fiscal Antonio Di Pietro que era un gran desconocido en esa época aunque pronto pasaría a ser uno de los fenómenos de los medios de comunicación. A este  hombre, le había llegado la denuncia de uno de los empresarios que pagaba cuantías monetarias a uno de los dirigentes políticos del partido socialista italiano, Mario Chiesa. Di Pietro procederá a detenerle y le interceptará con una cantidad escandalosa de dinero encontrada en un sobre que posteriormente iba a ingresar. (Algo similar a lo acontecido con Bárcenas y el tema de los sobres que se conoce con tanta claridad en nuestra sociedad).  Di Pietro le metió en la cárcel y este fue el detonante de un movimiento ,que tras ser anunciado en los medios de comunicación, explotaría en un conjunto de detenciones y esclarecimientos de las corruptelas que asolaban al país llegando a implicar a más de dos mil quinientas personas. Caen varios empresarios y otros políticos y el escándalo sale de Milán, y se extiende a otras ciudades del país. Varios de esos políticos, pertenecientes tanto al PSI como a la DC, cantan, a su vez, y por lo mismo que Chiesa había facilitado la detención de otros implicados, porque sienten que su partido les había dejado tirados. La consecuencia inmediata fue que los dirigentes políticos de los principales partidos italianos no obtuvieron en el parlamento los votos necesarios para obtener la presidencia del gobierno: también la unidad interna de los partidos se estaba deshaciendo. Y dos hombres aparentemente lejanos de la corrupción, como el democristiano Pier Luigi Scalfaro y el socialista Giuliano Amato sustituyeron a sus jefes, en sus partidos y en el gobierno. (Algo muy similar a lo que ha pasado en el Partido Socialista con Pedro Sánchez en sustitución de Rubalcaba por temas de regeneración política y que además ha intentado promover medidas para acabar con la corrupción).

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La repercusión social será tal que producirá la quiebra del bipartidismo que había gobernado desde la historicidad italiana. En ese momento gana las elecciones Berlusconi, un empresario italiano, ligado a otra entidad política diferente. El cambio producido es más que plausible y se produce un intenso cambio social, político y económico en Italia durante esa década.  Teniendo un gran papel la participación ciudadana, la de los medios de comunicación y la de los empresarios hartos de todo el sistema corrupto que imperaba en la época.

Actualmente, en nuestro país la  situación no es tan dramática. O quien sabe, quizás sí lo sea y tenga algunas similitudes, y en las próximas elecciones generales este descontento social, que impera en nuestro país, se plasme en una posible quiebra del bipartidismo. Algo que no sabemos, pero lo que sí que está claro es que la sociedad está harta (como lo estaba la italiana)  de tantas mentiras y de tanta corrupción en los partidos políticos.

 

Rodrigo Angeleri Gastañaga

Hispano - Argentino, Estudiante de Derecho en la UBU. 20 años. Feliz y agradecido a la vida, defensor de la igualdad de oportunidades independientemente de la condición personal. Todos somos iguales. Jefe de sección: "Rincón del Pensamiento".

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