Peblo o Palbert

Quizá hayáis oído eso de que nuestros políticos no han sido capaces de hacer su trabajo (una vez más) y gracias a su incompetencia nos hemos visto abocados a unas nuevas elecciones. Es cierto, tras casi 4 meses de negociaciones fallidas y recriminaciones sin sentido, los españoles debemos volver a las urnas para intentar que esta vez nuestros políticos sí sean capaces de llegar a un acuerdo y así podamos tener de una santa vez un gobierno decente. Aun así hay que señalar que yo no he notado ninguna diferencia de cuando nos gobernaba Mariano Rajoy a todo este período de gobierno “en funciones”, y no sé si eso deja en buen lugar a nuestro ejecutivo. Entonces, la pregunta es: ¿qué nos espera ahora? Pues si todo va como tiene que ir, volveremos a entrar en un período de precampaña y promesas que nunca se cumplirán, y he de decir que me hace ilusión. Explicaré por qué.

Peblo y Palbert 1 Uno de los fenómenos que más me gustó de la anterior campaña fue todo el movimiento fan que se desató hacia la figura de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, en especial tras el debate a cuatro que se desarrolló en Antena 3. Yo vi ese debate y solo puedo decir que estuve más pendiente de las tonterías que se decían en Twitter sobre la actitud de estos tres candidatos para con los otros que de las distintas propuestas de cada partido. La locura se desató con ese “cálmate Pedro” que tanto decía Pablo. En ese momento la gente vio un filón que no se podía desaprovechar y así nació PEBLO, el shippeo de Pablo Iglesias y Pedro Sánchez que tantas risas nos ha dado. Creo sinceramente que la población española estaba tan harta de mentiras, promesas incumplidas y recriminaciones absurdas entre candidatos que decidió darle la vuelta a la tortilla y mirar el lado positivo de las elecciones. Quién iba a pensar que de un par de twits malintencionados y graciosillos se iba a crear un movimiento popular que tendría una fuerza tan importante que hasta se llegaron a escribir fanfics sobre esta relación imposible entre los líderes de PSOE y Podemos. Por supuesto, los fans de Albert Rivera no se quedaron atrás, y aprovechando el tirón que tenía el movimiento Peblo decidieron crear otro más de su gusto, llegando de este modo al mundo el shippeo de Pablo y Albert, más conocido como PALBERT. Había empezado así la particular “civil war” entre los partidarios de Peblo y los partidarios de Palbert, creándose auténticos culebrones mediáticos entre los fans de cada parejita. Esto fue sin duda lo que más me aportó, gustó y divirtió de la campaña electoral del pasado año y es lo que me gustaría que sucediera de nuevo.

Me gustaría que todo este movimiento social volviera a la carga de nuevo, porque eso significaría que aunque las cosas no van bien en España nosotros no hemos perdido lo que más nos caracteriza: el sentido del humor. Si se piensa fríamente, desde el punto de vista político y económico no hay muchos motivos para estar de buen humor. Nuestros dirigentes son corruptos, roban y su gestión del país es prácticamente nula, cuando no inútil. El país se ahoga en una corrupción que se da en todas las capas sociales y los altos números de paro nos paralizan. ¿Qué motivos nos quedan para ser optimistas y reír?

España atraviesa desde hace tiempo una situación desastrosa en cuanto a política se refiere, y quiero pensar que todo este movimiento social ha surgido por nuestra incapacidad de tomarnos en serio a todos esos hombrecillos que, por mucho querer abarcar, al final no aprietan nada. Pienso sinceramente que ya son demasiadas promesas incumplidas, demasiadas mentiras como para que sigamos tragando sin dar ningún tipo de respuesta. Esta réplica es la mejor que se nos podía ocurrir ante el tremendo desaguisado que es nuestra clase dirigente, y me siento orgullosa de ella, orgullosa porque demostramos que aun en las peores situaciones, sabemos reírnos de nosotros mismos y de nuestras permanentes desavenencias con el gobierno de nuestro “maravilloso” país. Es por esto que hasta cierto punto me hace ilusión una nueva campaña electoral. No por los candidatos y sus manidas propuestas, o mucho menos por los irrealizables y más que probablemente absurdos programas políticos, sino por la respuesta de la ciudadanía que, visto el espectáculo que se le vino encima decidió contraatacar con la ironía y el disparate. Ojalá pueda pronto poder volver a leer fanfics en Wattpad o ver tiras cómicas en Tumblr, a cada cual más descabellada. Eso significaría que, aún bajo una montaña de problemas, seguimos aquí, luchando por sacar este país adelante.

Al fin y al cabo, y parafraseando la cita más famosa de Bajo la Misma Estrella (novela de John Green para más señas): “maybe no te pongas nervioso will be our always”. Larga vida a Peblo.

Peblo y Palbert 2

 

Paz Huertos

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