Los iluminadores

“[dropcap]M[/dropcap]aquíllate, maquíllate” decía una canción de Mecano. Cada día son más las personas que usan maquillaje en su día a día o incluso quien solo lo usa para días puntuales. Pero esto es algo más complicado que pintarte y listo, tenemos que saber sacarle partido a nuestra cara. Una herramienta que puede ayudarnos son los iluminadores o también llamados highlighters.

El iluminador está muy de moda en estos momentos, no solo porque te aporta un aspecto joven, sino porque además, disimula los signos de estrés. Los hay de diferentes tipos, mates o los que tienen brillos.

Todos ellos se emplean para favorecer nuestro rostro, podemos jugar con ellos para crear diferentes dimensiones para que el rostro se vea más delgado o incluso perfeccionar la mirada.

Estos highlighters los hay de diferentes colores, a las pieles oscuras les favorecen los tonos doraditos, mientras que a las pieles blancas, los rosas les aportan un brillo bonito.

Este producto, podemos encontrarlo en polvo, gel o líquido, vemos que hay gran variedad.

“Los toques de luz”, son mate y tiene un aplicador tipo pincel. Para que sea el correcto para ti, tienes que elegir entre dos y tres tonos más claros que piel, para lograr la iluminación.

Modo de empleo: Debes poner el corrector de ojeras, y después aplicas este toque justo encima de este para conseguir un brillo en la mirada.
Dentro de esto, se puede utilizar antes de la base del maquillaje. Sin embargo, los que son crema y con brillo se tienen que aplicar antes de la base del maquillaje para que se junten, pero recuerda que solo en sitios señalados, como en torno al ojo o el arco de la ceja. Este suele usarse para días de fiesta, bodas, televisión…

Para el resto de ocasiones, es preferible usar un iluminador en polvo, por su naturalidad. En algunas ocasiones, el producto suele venir acompañado de dos tonos más, el bronceador y un blush (tono rosáceo). Estos sirven para dar contorno y color e iluminar.

El bronceador lo aplicas en la zona de la nariz y el pómulo, para corregir, y la sombra que creas, hará de tu rostro uno más fino. El blush aplícatelo en la zona de la mejilla, su color te reavivará la cara. Y finalmente, el iluminador encima del pómulo.

Una forma sencilla que te ayudará a la hora de maquillarte, sin embargo, no todo el mundo puede usarlo. Si tienes la piel muy grasa, no lo uses, de hacerlo, tu cara estará aún más grasa y brillarás demasiado. Si tu piel tiene imperfecciones, es probable que si empleas un iluminador te resalte aquello que en un primer momento querías disimular. Sin usar un anteojeras, estas se verían aún más.

Vanessa Rodríguez Encinar

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