El Atún Rojo: “Un sabroso escaso”.

 

[dropcap]E[/dropcap]l atún rojo ha constituido durante mucho tiempo unacharles parte importante de la economía y el estilo de vida mediterráneos. Ya en la antigua Roma la pesca y la salazón del atún eran dos de las industrias más estables del imperio. Hoy prácticamente todo el atún rojo del Mediterráneo se exporta a Japón y las reservas de estos peces son cualquier cosa menos estables.

Enormes beneficios alimentan una industria que no se preocupa por el futuro de una especie que se ha reducido hasta alcanzar niveles críticos, amenazando su futuro, así como el de cientos de pescadores.

El Mar Mediterráneo es clave para la supervivencia del atún rojo. Se trata de una de las dos únicas zonas de cría de estos peces y las aguas que rodean las Islas Baleares es un área de desove fundamental. Cada año el atún viene a las aguas templadas del Mediterráneo para reproducirse, y cada año, en esta etapa tan importante y tan vulnerable de su ciclo vital una flota de barcos pesqueros compite por cazarlos rodeando bancos de peces con redes en une técnica conocida como cerco.

Por si fijarse como objetivo perseguir una especie en su zona de cría no fuera locura suficiente las flotas pesqueras superan con sus capturas los niveles permitidos por las cuotas internacionales y además gran parte de los peces capturados son demasiado jóvenes. El atún rojo no alcanza la madurez hasta los 5 u 8 años, así que los capturados antes de esta edad no han tenido aún la posibilidad de criar y repoblar las menguantes reservas.

En los últimos años una nueva amenaza al atún rojo se añade a las que ya existentes: la cría en cautividad. El engorde de atún en el Mediterráneo conjuga el impacto dañino de la acuicultura con el impacto de una industria pesquera mal gestionada.

Después de más de 3.000 años de explotación, y Según el “National Oceanic and Atmospheric Administration” el atún rojo del Atlántico oriental y el Mediterráneo está al borde de su extinción comercial a causa del comercio internacional y un exceso de capturas, en una buena parte ilegales dando lugar al descensoCharles atun en más de un 85%, de los machos reproductores.

En la actualidad mas de 32.000 son las toneladas anuales que se obtienen de este pescado un 23% más alta del nivel máximo que podría evitar un mayor agotamiento de la población y muy por encima de una cuota que permitiría la recuperación de la especie. ¿Queremos realmente acabar con ella? Pongamos medidas si no queremos perderlo.

Carlos Barcenilla Santa Cruz.

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