Consejos para estudiar día a día

[dropcap]L[/dropcap]levar las materias al día no es algo fácil de conseguir. Si no tenemos una meta a corto plazo o no encontramos una forma de motivarnos a estudiar sin estar próximas las fechas de examen es casi una utopía.

Pero llevando a cabo ciertas prácticas o costumbres, puede ser una tarea menos ardua.

Ahí van una serie de consejos útiles para no llegar al periodo de exámenes en blanco.

 

Uno. Descansar. Dormir un mínimo de 8 a 9 horas es imprescindible para abordar un día de estudio. Es obvio que si duermes menos o demasiado, te sentirás sin ganas no solo de estudiar, sino de no hacer nada.

Dos. Diseñar un horario fijo, de forma que crees una rutina para acostumbrar al cuerpo y la mente a llevar a cabo tus tareas. El ser humano es un ser de costumbres.

Tres. Si no te ves con fuerza para llevar una rutina de estudio en solitario, intenta formar o adherirte a un grupo de estudio. Estudiar en grupo ayuda a muchos estudiantes a motivarse.

Cuatro. Establecer una “velocidad de crucero’’, es decir, un número de horas diarias suficientes para ir dominando progresivamente la materia, con un mínimo de dos a tres horas diarias –aunque esta cifra varía según el tipo de carrera- se podría conseguir ese dominio.

Cinco. Lugar de estudio. Este factor es muy relativo, pues cada estudiante tipo tiene un lugar ideal donde consigue concentrarse y sentirse cómodo. Hay personas que estudian en el sofá con la televisión de fondo; otras van a la biblioteca, pero no necesariamente buscan silencio; de lo que se trata es de encontrar el lugar donde consigas dar el máximo de ti.

Seis. Ambiente. Muchos expertos en técnicas de estudio han recomendado siempre estudiar en un ambiente tranquilo y en silencio. Pero como ya hemos mencionado, cada persona encuentra su comodidad para el estudio de distinta manera. Hay otros expertos que llegan a recomendar estudiar con música, pero no todo tipo de sonidos valen. Debe ser tranquila y armoniosa; la música clásica, por ende, es la más recomendable, y más concretamente, la música barroca. El ejemplo mejor dado es ‘Mozart’.

Pero no es el único tipo. La música ambiental -como el sonido de lluvia o de las olas- tiene la misma función. Pero ojo: escuches la música que escuches, es desaconsejable escuchar la radio. El interlocutor se encargará de distraerte.

Siete. Haz resúmenes y pide tutorías. Es importante reducir la cantidad de información de cara a los futuros exámenes. Hay que separar el grano de la paja. Además, si no comprendes tus propios apuntes o no te ha quedado algo claro, pide tutorías. Para eso están y por algo pagas.

Ocho. Por último, si no consigues alcanzar una rutina y te agobias no te preocupes: por lo menos empieza el estudio para los exámenes finales con un tiempo mínimo de reacción, es decir, ya que no ha habido un trabajo continuo y gradual, ponte a estudiar con un tiempo prudencial: no solo se trata casi de empezar de cero, sino que la fechas no dejan margen de error.

Josué Esteban

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