Consejos para aprender un idioma

    Uno de los grandes inconvenientes a la hora de aprender un idioma es encontrarle un sentido al porqué se está aprendiendo. Muchos pierden el interés al cabo de un tiempo por ello si consiguen encontrar una motivación y recordarla tendrán más oportunidades de triunfar. Tontear con el idioma es la forma más común que se tiene a la hora de enfrentar el aprendizaje, pocos son los que se lo toman en serio, y sin duda los únicos que conseguirán aprenderlo.

Como hemos visto, aprender un idioma no es tarea sencilla, y embarcarnos en esa tarea solos es aún peor. Es recomendable practicar con personas afines, o si se es extrovertido y poco vergonzoso conocer gente e interactuar en el idioma que ansiamos conocer.  En relación a no perder de vista los motivos que nos impulsan a estudiar un idioma, debemos darle una relevancia suficiente en nuestras vidas que lo convierta en prioridad, ya que nos permitirá conocer nuevas personas, conseguir mejores trabajos y porqué no, viajar y conocer mundo. Nada es más divertido que hacer lo que nos gusta, por eso es aconsejable tomarse como un juego o reto el aprender un idioma. Si el aprender un idioma se convierte en una carga u obligación, solo será una fuente de frustración por lo que derivaría en ansiedad. Ese foco de estrés en que se puede convertir esta situación es fácilmente solucionable. La búsqueda de la perfección y el afán por no hacer el ridículo es algo que se aprende con los años, y su solución es comportarse como niños. Los niños aprenden basando su progreso en ensayos de prueba y error, cuando somos adultos el error no es bien recibido y nos genera frustración. Si admitimos que en nuestro proceso cometeremos errores, gran parte de la carga emocional se desvanecerá. Con la mente despejada y dispuesta, cualquier persona es mucho más capaz de aprender y crecer, para su propio bien y el de los demás.

Román Jorge Rodríguez Cáceres

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