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Cuando el reloj marca las doce
nuncasiempre me transformo,
siemprenunca me corrompo.
Sueño o juego a ser eterno.

Cuando el reloj marca las doce
nadatodo me devela,
todonada me hace daño.
Euforias y sufrires desfilan por mi cuaderno.

Cuando el reloj marca las doce
blancasnegras tus pupilas,
negrasblancas, templanzas y esperanzas.
Atrapado de nuevo entre las paredes y bajo el yeso.

Cuando el reloj marca las doce
vacíosllenos  nuestros umbrales
llenosvacíos mis vasos, nunca fríos.
Arden los remaches y los retales.

Cuando el reloj marca las doce
suenancallan los silencios
callansuenan los muelles de mi cama.
A mordiscos como animales.

Amoyodio.
Odioyamo.
Sóloysolo.
Cuando el reloj marca las doce.

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Roberto Ortega de la Vega

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